Lectura dramatizada Bajo el cielo de Gaza

Bajo el cielo de Gaza

El pasado 7 de noviembre algunos de los alumnos y profesores  de la Escuela de Teatro La Lavandería participaron en la lectura dramatizada del texto Bajo el cielo de Gaza, de Luis Mantilla, dirigida por Gonzala Martín Scherman (Factoría Teatro).

El reparto lo componían nuestros alumnos del curso de teatro de Adolescentes: Lucía de Castro, Daniel Bello, Alicia Díez y Ana Boston, acompañados por nuestro querido profesor Abel Ferris. Además, nuestra maravillosa profesora Teresa Espejo, participaba como ayudante de dirección. 

Esta lectura formó parte del III Ciclo Lecturas Dramatizadas ASSITEJ España y en diciembre la volveremos a representar en Multiespacio La Strada. En esta ocasión, tras la lectura se ofrecerá una charla-coloquio con el autor de la obra, la directora y el todo el reparto.

No tardaremos en informaros  de la fecha y hora exacta del evento. Si estás buscando un espectáculo familiar para niños de a partir de 6 años o simplemente te interesa el teatro infantil de calidad no deberías perder esta oportunidad.

ESTUDIAR INTERPRETACIÓN EN LA ESCUELA DE TEATRO LA LAVANDERÍA

Origen: ESTUDIAR INTERPRETACIÓN EN LA ESCUELA DE TEATRO LA LAVANDERÍA

LA ESCUELA DE TEATRO LA LAVANDERÍA

(Entrevista realizada por Daniel Moreno, en la revista EL PATEO)

Desde que terminó sus estudios en la RESAD, Carmen López tuvo clara su vocación pedagógica y siempre ha estado dando clases. Ha conseguido con­cretar su proyecto de enseñanza teatral con la creación de la Escuela de Teatro LA LAVANDERÍA. Instalada en una antigua clínica privada, mantiene el nombre de la primera sede, donde estuvieron dos años. Empezaron con tres aulas y ahora tienen ocho, siempre llenas.

La escuela imparte cursos de iniciación dirigi­dos a gente que le gusta el teatro como afición o quiere tomar un pri­mer contacto, cursos regulares de teatro profesional dirigidos a quie­nes quieren convertirse en actores o actrices y monográficos como Dirección de escena y Pedagogía Teatral, Dramaturgia, Teatro musical, Cursos de Teatro Clásico Españo, El actor cómico, etc. Los profesores, son Licenciados en la RESAD de Madrid, otros formados en la propia escuela y colaboradores profesionales de otras especialidades, con lo cual siguen una misma línea y centran sus objetivos en que el actor-actriz salgan debidamente preparado.

El plan de enseñanza no se circuns­cribe a ningún método concreto, sino que trabaja con varios. En el primer curso se combinan las ense­ñanzas de Stanislavski con un método propio que denominan Trabajo de imágenes, que se va desarrollando en el curso siguiente con la introducción de otras teorí­as de maestros como Artaud o Grotowski ó mas actuales como Alfredo Sanzol o Andrés Lima; más adelante se aden­tran en el verso, sobre todo del teatro clásico español, para termi­nar el tercer curso con el montaje fin de carrera. Se trata de enseñar que hay muchas maneras de lle­gar a lo mismo, que es la cons­trucción del personaje. El alumno saldrá de la escuela con toda la formación e información posible para poder elegir. Lo importante para Carmen es que a una escue­la vaya la gente por el tipo de pedagogía y cómo se imparte, el trato al alumnado y cómo se le indica por dónde debe ir; en ese sentido recela de la figura del maestro, aunque admira y agra­dece haber aprendido mucho de alguno. El modesto nombre de su escuela ya avisa de que nadie es más importante que otro, y la elección minuciosa y buena sinto­nía del profesorado es la mejor baza para una enseñanza de cali­dad.

Sin ningún tipo de ayuda oficial, LA LAVANDERÍA se financia con las cuotas de los alumnos y el esfuerzo y trabajo de todos. Es la escuela de los actores pobres, con las cuotas más bajas de todo Madrid. Reconoce Carmen la libertad que proporciona la con dición privada, pero avisa de la proliferación desmedida de escue­las de teatro que no imparten una formación adecuada y pide una mayor vigilancia por parte de la Comunidad para que termine la tomadura de pelo que supone para muchos alumnos gastar demasiado tiempo y dinero en academias de las que salen tan ignorantes como habían entrado. Exige para la pedagogía teatral un mínimo de preparación adecuada y algún tipo de certificación que garantice un control de la enseñan. Por la experiencia propia, admite que Madrid sigue siendo el sitio al que hay que venir a estudiar. Aproximadamente el 80% de sus alumnos vienen de fuera: de Canarias, de Andalucía, de Asturias, de todas partes. Eso demuestra que en otros sitios no hay escuelas o la formación no es buena. O que como es un asunto con poco control, hay mucho des­barajuste. Aún falta bastante para equipararse con las escuelas euro­peas, tanto que más de una vez ha tenido que aconsejar a algún alum­no que busque una preparación más profunda fuera de España. Ahora se están empezando a abrir las puertas al teatro musical, un género que afianza la formación de voz y cuerpo, pero que olvida la interpretación. Cuando alguien tiene inquietudes de otro tipo, es muy difícil encontrar aquí un lugar para desarrollarlas, hay que irse fuera.

El pateo lo dedica Carmen a la gente que va por libre en la vida. Le repatea que nos tomen tanto el pelo, empezando por el teatro y siguiendo por la televisión. Y sobre todo la falta de inquietudes por parte de los jóvenes, que son quie­nes más deberían tener y no hacen nada a pesar de lo mal que va todo.

Más particularmente, se sorprende de que no exista una asociación de escuelas de teatro, cosa que achaca al miedo a perder privilegios o libertad, una libertad que no ve buena, porque la enseñanza teatral es un asunto muy delicado y hay que tener cautela con la vida perso­nal de los futuros profesionales. En LA LAVANDERÍA se insiste en que esto es un juego, y el que mejor engaña es el mejor actor; como ya somos mayores, tenemos que aprender a jugar como cuando éra­mos niños. Hay muchas teorías, todas importantes, y el alumno debe tener un conocimiento amplio para poder elegir.

Es muy bonito ver que hay alguien que quiere dedicarse a esto como tú, que empezaste y te enseñaron, y deberíamos ser muy conscientes de la gran responsabilidad que se tiene en una escuela. El teatro, interpretar, es un acto de generosidad, un regalo que le hacemos al mundo. Gracias.

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Ensayo general de El Público, de García Lorca. Dirigida por Alex Rigola

El Publico Lorca Alex Rigola

Como el lunes anunciábamos, ayer tuvimos la suerte de asistir al ensayo general de El Público, de Federico García Lorca, dirigida por Alex Rigola. Nada más entrar al Teatro de la Abadía ya se podía intuir que la obra no iba a mantener un registro convencional. Y es que, tratándose del trabajo más surrealista de Lorca y siendo dirigido por el excelente Alex Rigola no se podía esperar otra cosa.

Diferentes personajes sin rostro y vestidos con trajes antiguos de acomodadores recibían al público, ese público que se sentaba ayer en las butacas con una función más activa de la habitual. La representación iba a apelar continuamente al público, iba a buscar su incomodidad, su sobresalto, su emoción; esta vez no bastaba con desempeñar el papel de meros espectadores. Mientras nos íbamos sentando, un grupo musical formado por algunos personajes sin rostro y varios actores tocaban en tono festivo, alegre. Acompañaba a este ambiente las tiras de plástico plateado que funcionaban como cortinas en la entrada de la sala y en el fondo del escenario. Sobre el escenario, tierra. Un escenario bajito, casi a ras del suelo, que se elevaba al fondo como si de una colina se tratase. Elemento más que discordante con el ambiente moderno, que recordaba a una sala de conciertos o a una discoteca.

Cuando se colmaron las butacas, la música cesó y comenzó la obra, el texto de Lorca. La primera sorpresa fue el vestuario: cuatro hombres de traje y uno con uniforme de acomodador, el trompetista. Pero este convencionalismo no era si no la base con la cual contrarrestarían el resto de personajes. Aparecen, de este modo, los Hombres y el Director presentando su todavía actitud conformista, convencional de cara al público. El contraste vendría dado por la actitud de Elena, que es la primera que empieza a romper con las reglas de lo establecido. La actriz aparece vestida de rojo y se come la escena con su presencia y actitud desafiante. Después llegarían los Caballos: dos hombres y una mujer completamente desnudos y cubiertos de aceite o similar. He aquí el primer toque de atención al público. Estos personajes, que recordaban a los caballos en su movimiento, sorprendían con su llegada y actitud. Es interesante que no fueran tres actores, sino dos y una actriz. De esta manera, el director nos propone que estos caballos no simbolizan a hombres con los cual quieren estar el Director y los otros Hombres sino que son una representación de la lujuria, el sexo, la sexualidad. Otros personajes que llamarían la atención son el Emperador y sus secuaces: un grupo de enormes conejos de peluche ensangrentados y con bates en las manos. Aparecerán con sonoros estruendos y representarán la violencia. Al igual que los Caballos, estos personajes simbolizan una idea abstracta. Ambos grupos representan fuerzas primitivas: la lujuria y la violencia; sin límites, sin restricciones. Además, antes de que aparezca el Embajador, vemos a dos jóvenes que serán después El Traje de Arlequín y El Traje de Bailarina. Estos personajes parecen transmitir la dualidad del carácter del Director; uno muestra las ganas de romper con lo establecido y el otro el miedo a hacerlo. Cuando se conviertan en El Traje de Arlequín y El Traje de Bailarina comentarán lo que le acontece al Director -a su manera-. Hacia el final, ocho de los actores principales se convertirán en El Público. Este conjunto de personajes representa la crítica más desmesurada del autor, y en la que incidirá el director, hacia el público convencional, reaccionario.

Tras la intervención de El Público vendrá el momento más plástico e impresionante de la obra. Poco a poco van despareciendo los personajes y solo restan dos componentes de El Público: uno de ellos cantará acompañado por la música y la otra bailará de una manera tremendamente expresiva y emocionante. La bailarina Laia Durán, que había realizado los papeles de Caballo, Pastor Bobo y Dama -entre El Público- realiza un ejercicio impactante. Este parece el punto cúspide de la obra, después el ritmo baja y se va destruyendo todo el mundo construido hasta entonces. Parece que incluso hasta llegar al punto en el que comenzó el Director, con sus miedos, con frío.

Lorca proponía ya cuando escribía y dirigía, la idea del teatro total, la unión de las artes plásticas, escénicas y musicales. Rigola coge el testigo y exprime esta idea al máximo, creando una obra total, con música en directo, plasticidad en los movimientos, la escenografía, el vestuario, baile y, por supuesto, teatro. Y es que “Es a los teatros donde hay que llamar; es a los teatros…para que se sepa la verdad de las sepulturas”, escribía Lorca en El Público. Y es en el teatro donde nos citó ayer Rigola y nos presento, al público, esta propuesta que todavía sigue vigente. El teatro para mover al público, para que sepa la verdad, que reaccione y dialogue con su historia.

El Publico Abadia Rigola

Trabajando técnicas interpretativas

El Publico Alex Rigola

El Curso regular de interpretación ha empezado este año estudiando las diferentes teorías interpretativas. Con el fin de ver cómo podemos trabajar de forma más adecuada un texto u otro, estamos aprendiendo técnicas como la de Stanislavsky -para interpretar obras de estilo naturalista- o Grotowski -para textos más alejados de la realidad (simbolistas, surrealistas…)-.

Para llevar a la práctica estas teorías interpretativas, hemos analizado la obra teatral de Federico García Lorca y estamos poniendo en pie algunas escenas de sus últimos dramas. De esta manera, aprendemos a utilizar las diferentes herramientas que un actor necesita para interpretar una obra -o escena- dependiendo del estilo artístico de esta.

Para completar esta formación vamos a asistir al Teatro de la Abadía:

  • Mañana, día 27 de octubre, asistiremos a un ensayo general de El Público, de Federico García Lorca. Donde podremos ver la propuesta del director Alex Rigola sobre esta obra surrealista.

Un texto de gran belleza poética sobre la honestidad en el plano personal y artístico

“¡Hay que destruir el teatro o vivir en el teatro!”, exclama Lorca en esta obra, con la que aspiraba a iniciar un nuevo camino. Y de eso precisamente habla: del valor para romper con el pasado, con las inercias, la tradición, la represión —tanto en plano artístico como en el afectivo— y emprender aquello que uno realmente desea.

   El público, escrito en 1929-30, habla del teatro y habla del deseo, a través de un juego de máscaras, en el que se superponen ficción y realidad, en el que las identidades se encuentran en continua metamorfosis, persiguiendo sin cesar la Autenticidad, la Honestidad y la Libertad.

Una ocasión para adentrarse, de la mano del director Àlex Rigola y un amplio reparto, en la indómita imaginación del poeta granadino.

  • Los días 2 y 3 de noviembre, a la clase magistral sobre Gortowsky, la proyección de la película Grotowsky y su posterior charla coloquio.

EL TEATRO COMO TESTIGO DE UNA ÉPOCA. EL EJEMPLO GROTOWSKI

Hombre de teatro, pedagogo y escritor polaco. Cofundador del Teatr Laboratorium junto a Grotowski, el cual dirigió en los años 1980-84. Durante años ha dirigido numerosos talleres de teatro consagrados a la energía corporal y vocal del actor, y también talleres de teatro basados en las obras de grandes escritores como Dostoievski (Los soñadoresLos demonios), Gombrowicz, Beckett o Kafka. Uno de sus últimos espectáculos fue Prometeo encadenado inspirado en el clásico de Esquilo. Autor de varios ensayos dentro de los cuales se encuentra El teatro condenado a la magia en donde desarrolla el pensamiento teatral ligado a su colaboración con Grotowski. Esta clase magistral irá acompañada en la jornada siguiente con la proyección de la película: Grotowski , seguida por una charla con Flaszen, el martes 3 de noviembre de 19:00 a 22:00 horas. Clase Magistral con Ludwik Flaszen el lunes 2 de noviembre de 19:00 a 22:00 h. Proyección de la película Grotowski y coloquio el martes 3 de noviembre de 19:00 a 22:00 h. Tanto la clase magistral como la película con charla: entrada libre hasta completar aforo.Esta actividad se realiza en colaboración con el Instituto Polaco de Cultura.

Comienza el curso

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   En La Lavandería ya estamos preparados para dar la bienvenida al nuevo curso. No te lo pienses más y ven a apuntarte a cualquiera de las actividades que vuelven en octubre.

  • CURSO REGULAR DE TEATRO (TRES AÑOS)

Dirigido a todas las personas interesadas en convertirse en actores profesionales. Una enseñanza abierta, en la que se imparten distintas técnicas y teorías para la construcción del personaje. Esto posibilita que el alumno cree su propio método de trabajo y lo capacita para abordar distintos estilos interpretativos.    (Más información en nuestra web: http://www.lavanderiateatro.es/CURSO-REGULAR-TEATRO/ )

  • CURSOS PARA NIÑOS Y ADOLESCENTES

Ven a conocer nuestros talleres de teatro, danza, música y pintura. Los cursos son intensivos o regulares y los grupos se dividen por edades. (Para más información consulta la web: http://www.lavanderiateatro.es/INFANTIL-Y-JUVENIL/ )

  • CURSOS DE INICIACIÓN AL TEATRO 

Dirigido a todos aquellos que quieren tener un primer contacto con el teatro, o seguir avanzando, desde una perspectiva no profesional. Si tú eres uno de ellos contacta con nosotros: http://www.lavanderiateatro.es/CURSOS-TEATRO-ADULTOS/ )

  • Infórmate también de todos los cursos monográficos que empiezan en octubre: Dirección escénica y pedagogía teatral, Taller de interpretación actoral para teatro musical y lírico, Curso de reciclaje y entrenamiento actoral, Curso de Voz, Curso de entrenamiento con la cámara, curso de esgrima y lucha escénica… Y muchos más. (Más información en: http://www.lavanderiateatro.es/CURSOS-TEATRO-ADULTOS/ )